Prensa y democracia

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En el último tiempo han proliferado situaciones en que funcionarios públicos y autoridades políticas hacen declaraciones a los medios de comunicación sin otorgarles a éstos la posibilidad de preguntar, frente a hechos que son del interés de todo el país y que han llegado al conocimiento de los ciudadanos, precisamente, a través de la labor de los periodistas.

En democracia la prensa pregunta y las autoridades responden: así de simple es. Pero en Chile, se ha adoptado la pésima costumbre de convocar a los medios para “aclarar situaciones”, las que –lamentablemente- nunca quedan del todo esclarecidas, por la condición que se impone a los periodistas de no hacer peguntas.

¿Qué hay detrás de la frase: “No voy a aceptar preguntas”? Lo desconozco, ya que el funcionario que la esgrime nunca explica por qué no quiere entrar en un diálogo con los periodistas. Suena casi a una advertencia, que tal vez se podría traducir como: “Voy a decir lo que yo quiero, para que ustedes lo transmitan tal cual yo quiero, y no me interesa responder las dudas de ustedes ni tampoco explicar lo que no quiero explicar”.

Es como si sintieran temor o desconfianza ante la mera presencia de la prensa por los cuestionamientos que de ésta pudieran surgir, cuando debiera existir confianza recíproca entre autoridades y medios de comunicación. ¡Qué diferente se comportan las autoridades cuando, en etapa de campaña, son los mejores aliados de los periodistas!

Fácil es decir, a posteriori, que la prensa entrega información falsa o inexacta, culpando a los medios de todo mensaje o interpretación distinta a la que ese funcionario o representante elegido popularmente quiso entregar.

Es gracias a la labor de la prensa que la ciudadanía puede ejercer su derecho de participación de manera informada. Es gracias a la prensa, también, que los ciudadanos pueden tener conocimiento de que las autoridades ejercen su trabajo como es debido.

Es gracias a los medios de comunicación que los ciudadanos podemos participar de manera activa en la toma de decisiones y los procesos de desarrollo de nuestra nación. ¿No es a esto último a lo que debieran aspirar nuestras autoridades?